Se agota una de puro recuerdo...

Se agota una de puro recuerdo, se pierde la mirada y caes en un trance y despiertas de ese trance con unas alas viejas, remendadas y con las mismas ganas de conquistar "el mundo"... y el mundo se fue.  No te das cuenta que ni siquiera sabes lo que dices, ni cómo lo dices, estas bajo el yugo de un recuerdo que se divide en muchas escamas, y deseas regresarlas todas, sin compasión, revivir el impacto de la tarde y las gruesas lágrimas de lluvia.  A pesar de todo es hermoso, es alegre-triste y alimenta una vena escondida de la escarpada, pero en el fondo solo es eso, pero también es ver brillar ojos ajenos, ojos perdidos en una realidad estancada, vivir nuevamente los triunfos y pensar en los fracasos y ver y sentir lo que se pudo vencer y salir ilesa sin más allá que una gran maleta de memorias que algún día se borrarán.  He acompañado las maletas con las canciones de aquella época, con las lecturas de aquella época en una fiesta privada, una languidez de palabras y una multitud que propicia el lenguaje en su preñez.
Mucho es el tiempo "como una soga tirada al viento" y sin dirección, pero al final caerá nuevamente al piso y se quedará quieta y vendrá el agua de la calle y le hará diluir en su pútrido pasar...
Qué luz es despertar un sentimiento en otro, aunque sea de venganza o de ganas de maldecir el nombre que le hizo sufrir, es luz la región parietal de un pensamiento húmedo y el soplo de vida que le hizo estremecer...