Estoy girando...

…Estoy girando, veo los vitrales adornados, las gotas, allá afuera esta lo que se rompe, dentro esta roto, pero yo no quiero que ella se rompa, la ciudad es tan larga cuando amanece a esta hora, la que no reconocen los ojos, el celaje frente a un espejo, ella se pierde entre la oscuridad y el celaje, las piedras se acomodan para recibir lo que les corre entre las grietas, pero las manos se unen, vacías, cuánto retraso en la misma cabeza adormecida, mírame amor, corrige las artesanias de la piel, y la humedad que se confunde en el sudor de las hojas, y la voz haciéndose mucosa de garganta vieja. Yo escucho el crepúsculo, viene acompañado de una muerte joven, a esta hora, las sirenas cantan moribundas, y empañada de silencio, cai sobre el recuerdo, me puse a trabajar con la noche y me hizo el dia el traje de los imsonnes, afanosamente he apresurado lo que me viene bordado como un rezo en el pecho , amor, róbame entre las bajadas cuando parecemos detenidos ante el tiempo, el tuyo, el mio, que corre y no se mira corriendo, corre y nos lleva enredados en la prisa, que no sabemos, que es la muerte, nuestra muerte anónima que no nos avisa cuando se llena de lluvia, joven de luz. Otra vez he tropezado conmigo, la que se asesina una y otra vez en su propia nigromancia, sal de palabra, y se queda suspendida, y deja la equimosis detrás del portazo...

(Maria Antonia Segarra)


...

Ha sido la vida.
No hay nada qué pensar,
Ni qué decir.
El muro sigue estando vacio.
El espejo vacio.
Un fantasma me mira de lejos.
Podré contar de dos en dos,
Pasaran las ovejas rápidamente
En este sueño, vestidas de blanco…


(María Antonia Segarra)

Mi Amigo El Poeta

“Me voy”
Así pintaron las palabras
Que torbellino!
Creaba y desencadenaba
Sola su apuro
Tiraba su cuerda y con ella misma se ahorcaba.
Definitivamente tenia que estar sola,
Definitivamente un insano comportamiento tenia entre las cejas
No se qué coño le hacia pensar así
Y siempre anudaba y desanudaba la vigilia de sus enredos

Una vez fui a su encuentro en un café literario,
En el centro,
Se paraban a leer de autores reconocidos y
También propias creaciones de la letra
Había de todo:
Malos, buenos, mediocres, en fin...
Voces masculinas gruesas y varoniles,
Mujeres con encantadoras voces de terciopelo.

Ella había sido capaz de desearme como nadie
Porque tenia la certeza de que ella lograba encender en mi
Una pasión incalculable, se lo creía, lo vivía y
Le gustaba encenderla cada vez que podía.
Ese día,
Juntos en el bar de la esquina
Me reía y divertía, ambos nos divertíamos,
Yo no entendía, jamás pude entender hasta hoy
Lo que era pertenecerle.

Una mujer leía, no vi su rostro, no sabia quien era
Pero su voz era tierna, dulce
Ella lo vio en mi sonrisa
Vio la líbido en mis ojos,
Pensó que alguien más me excitaba.

Creo que en ese momento dejé de pertenecerle,
La magia de su pasión de evaporó con sus celos
Nunca más pude poseerle otra vez.

(Maria Antonia Segarra)

Soñé

Soñé que tu mano estaba inmóvil, sobre la mesa, inmóvil, tu cabeza y tu mano, inmóvil y yo miraba tus dedos quietos, era una cabeza con los ojos cerrados y los labios cocidos…acerqué mi boca a la boca de los labios cocidos buscando un beso, tu mano seguía inmóvil, tus ojos cerrados y en el medio de mi pecho una línea de sangre corría. Una lágrima goteaba y no sabía si del ojo cerrado o del mío cercano buscando tu boca, puse mi mano sobre la mano, inmóvil, estaba fría, como la mía, mire tu pecho y estaba seco, hundido, parecía vacío, mi mano sobre la tuya, fría e inmóvil, hacía algun gesto de caricia muy despacio, la piel pegada a los huesos, la tuya, la mía, en el cuarto un olor a rosas, intenso, nauseabundo, entre tus dedos: una piedra, entre mi mano: la tuya. Cayó la gota entre tus ropas, nunca supe quien lloraba, tú por haberme dejado o yo por sentirte muerto…





Un Perro

Bajo el puente hay un perro que se ahoga
sus ojos están ausentes y tranquilos
es de un color que se confunde con la tierra mojada
es de tarde
muere el perro tranquilo
entre sus patas el agua espesa le arrastra
busca un chillido con sus ojos
como si alguien le llamara, y guarda una expresión de esperanza
yo lo veo ahogarse bajo el puente
no hago nada
el perro quiere morir
no siente miedo de la corriente que le arrastra
no escucha que alguien le llama
no trata de retorcer su cuello robusto sobre el arenal que le lleva
va debajo del puente y mira el blanquinegro cielo que le techa
no tiene nada que diga que le pertenece a alguien
no responde por ningún silbido ni tiene sed en la boca
yo lo veo alejarse
a veces lento
a veces con la premura del agua hambrienta
ha cruzado el puente entre las aguas
va colgado del torrente como un pedazo de madera que se pudre
ha mordido su lengua
un rastro de sangre marca el camino del ahogado
sangre manchada de agua
un rastro leve que saborea con su lengua
estoy parada bajo el puente donde se ahoga un perro
y se pierde y regresa
y espanta su cabeza de las aves que le siguen
huele a perro muerto bajo el puente
pero no esta muerto
se ahoga en el río que cruza el puente
las uñas blandas no sostienen la tierra que ahonda en el río
agua tapando sus ojos y aun el rabo en penitencia sobrevive como un obelisco en la maleza
he visto ahogarse un perro en el río....
olvidé por un instante mi propia muerte.


Cualquiera

“Y sin embargo un rato cada día, ya ves,
te engañaría con cualquiera
te cambiaría por cualquiera. (J. Sabina)

Se ha ido
Como todos los días que se va
Y me ha dejado un ventarrón de arrugas en la cara
Un hombre con un amor
Con unos brazos ajenos, con una mirada perdida
Un ir y venir dejando cuentas detrás de la almohada
Respira el azotado perfume en un cuerpo ajeno
Es el hombre que dice que rie y es feliz conmigo
El hombre que retoza con mi cuerpo en las manos
Abiertas,
de mi noche que no es mía, es ajena

Sabrá de mi
Amanecerá pegado mi espalda que desconoce,

Si, sabrá de mi
en los labios finos de un beso
Accidental y encontrado en su cotidiana rutina

De mi…
Que no me parto sobre sus bordes,
Que camino sonámbula detrás de un sueño

Y el estremecimiento de las cosas azules
todo lo que no es mío

y en mi se recrea como
Una marea que lleva un barco viejo
A punto de estrellarse con los muros del silencio,
un desafío sin horizonte
Un hombre en la oscuridad
Su soledad me entumece la lengua

Mío como lo es la agonía de los que no duermen y
Acechan los papeles pequeños al viento
Jugando a recogerlos

Capaz de volverme sobre mis hombros

Pero ha venido al amanecer,
Sediento,
En Busca del agua seca,
Oscuro y quieto con el cuerpo atornillado
Laceroso, casi muerto
Y su pensamiento atado a la crueldad del sepia
Que desvanece.

Lo encuentro debajo,
en mis ojos manoseados
tibio en la piel que ignora

hay anillos en sus manos,
Imágenes rodando en la sombra,
Así evadimos una muerte tras otra
Un posponer del irremediable descenso

Se ha ido
Como todos los días que se va

(soy cualquiera…)

El Mar Esta Sucio...

El mar esta sucio,
enlodado por las zurrapas de una tierra que vomita,
el polvo oscuro de las almas
contradicen sus sienes en los arcos de la noche,
ha levantado el vuelo con grandes ojos clavados en el viento
y ruedan los vestidos de las vírgenes.
Hay ríos que se rehúsan a endulzar el mar,
hay un horizonte perdido,
las gaviotas en cuclillas ven la oscuridad pasar
y la hora de los mortales…
llega el precipicio a la puerta de la vieja casa,
allí se esconden los cuerpos envueltos
en la seda suave de la pena,
la carne se pudre dentro de las emanaciones,
el grito sucumbe entre los senos perdidos,
no hay quien sostenga el abrazo cuando la muerte tiembla dentro de las venas
y desaparece
y riega con su fría estola las plantas,
viene taciturna a visitar las guaridas vacías
donde el sueño despierta en los mármoles de frío otoño,
cae sin cesar el agua sobre los cabellos,
el sudor salobre se desnutre frente a un sol moribundo,
cae en la campana vecinal
un hedor agrio que acude a los dedos dormidos,
su temblor confunde los ojos
y regresa callada
una mañana ignorante y perversa…

Olguita...

Veo...

Hay una puerta abierta de par en par,
por ella veo pasar cuerpos perdidos,
veo un pájaro tratando de entrar,
una cabeza sin lengua,
unos brazos extendidos con la carne en harapos,
veo unos ojos llenos de sangre,
la palidez en la piel del niño,
veo una polvareda azotada por el viento,
veo,
veo más,
veo la gente quebrándose detrás de los atardeceres,
sonrisas sin labios,
las voces que dicen blasfemias,
el miedo colándose en las cunetas,
veo,
el gran misterio atrapado en una jaula,
la risa desenfrenada,
las lágrimas contenidas,
el hombre parado en la esquina,
un envejeciente diciendo historias,
niñas con los panties bajados,
calles vacías,
multitudes detrás del impostor,
veo caer la lluvia,
el color negro brillante que reina,
las miradas de los enamorados,
las mujeres con moretones en el pubis,
veo la mariposa sin color,
la felicidad de los días domingo,
lo que se contradice entre una y otra letra gastada,
veo que no hay camino,
veo el final del camino!,
la garganta seca y el rio corriendo,
veo que se pudren las frutas en el árbol,
la rama que nace otra vez y se cubre en las raíces,
las rondas de enfermos protestando a la vida,
veo el gusto a morir,
los vástagos que envenenan sus sementales,
veo la tierra retirarse de su eje,
veo comida llena de gusanos en los botes de basura,
veo al que le teme al frío corriendo desnudo,
veo refugios desolados,
la misma canción repetirse,
veo la ironía debajo de mi falda corta,
veo el que dice que tiene y esta perdido,
veo,
veo más,
veo el tiempo que aplasta,
el centinela que teme,
veo los locos abrazarse frente a la fuente,
veo que estas conmigo,
veo,
veo los pies que corren detrás,
el vacío que se queda vacío,
veo el silencio gritando,
la criatura nacida sin padre,
veo que nada está perdido,
los ojos abiertos,
esperando,
veo a la muerte con la llave en la mano...



Adentro

El pájaro esta libre,
el amor también...

Aquí ya Nada Me Tiene...

Qué hago viéndome en la carne agonizar como la mala hierba,
Aquí ya nada me tiene
no hay fuerza que me sostenga,
esta mente como un tren sin frenos,
esta rapidez de caer al abismo con premura,
el miedo de la carne que se pudre.
Ya no basta con la palabra que no sale,
no basta con caminar a rastras o erguida, si al final
veo los retazos de cualquier cosa mia en el suelo.
Estoy harta de las paredes
blancas y enormes,
respirando trastornos de la mente.
el daño no es daño y la voz no es voz,
el ritmo de las palabras pierde su sentido.
Dónde esta el verdugo que dejará caer mi guillotina?
Detrás, con ojos lánguidos mira el tren desenfrenado
que va despeñándose en el camino.
El paseo constante de la cama al espejo
corroborándome la existencia,
y la esperanza de la nada en el reflejo.
La voz que no es la voz me retiene por los dedos.
Cuánto más durará la fuerza del que ama,
mi parada esta cerca...

(Maria Antonia Segarra)

Muere el Pájaro Que Ha Nacido...

Muere el pájaro que ha nacido
Muere la flor en el jarrón
Mueren las mil y una razones de asedio al campanario
Que va lento,
Profuso,
Singular,
Resonante

Y espeso
Y sale a deambular,
Acechar las puertas cerradas de las mujeres viejas.

Muere el muelle en la noche
Despedaza en la espera de los maridos perdidos,
Las alegres valientes esconden entre sus muslos
El peso,
Mueren desnutridas,
Hambrientas,
Partidas en dos.

Nauseabunda muerte,
Benévola muerte,
Muere el hombre sin dar explicaciones,
En el silencio fúnebre de un sábado bisiesto.

La hermana ha muerto,
Se quedaron abiertos sus ojos,
La gente que entra

Y sale,
Miran deslumbrados los ojos,

La nada.

Los hijos de Job se ven en el camino.


(Maria Antonia Segarra)

Deep Confessions...

…Pero lo único que quedarán serán las palabras, entonces, por qué callarlas aunque sean derramadas del mismo salto, por qué reprimirlas si son libres. Ahora podría asaltarme la mas injusta de las dudas, podría estar compartiendo otras cosas, podría estar en otros lugares, con otras gentes, podría estar haciendo tantas cosas, pero no estoy haciendo nada, solo estoy arrojando palabras, convertida en la confidente y confesor de mi misma, irónicamente, tal vez ya debería estar muerta y sin embargo…

Llegará el momento de la nulidad, del papel en blanco, porque no podré verlo, porque la mente no generará más pensamientos y quedaré sumida en un silencio interno y apresurará el descenso del ángel, entonces no podré decirte estas cosas, como te las digo ahora, no podré ni siquiera llevar un recuerdo coherente de lo que digo ahora, pero quedará la evidencia de la vida, detrás de ese rostro inexpresivo, ese cuerpo frío y esos labios quietos habrá una historia repetida y repetida hasta el cansancio, dicha de muchas maneras y anunciada en todas partes.

No sería un futuro incierto, el camino recorrido no ha sido casualidad, la preparación de las regeneradas fuerzas no se han levantado por puras ganas, también hay un espacio que no se ve, un espacio que no se ve y se cuelga del más absurdo pretexto, visualizado, enfocado y determinado, nada ha sido casualidad, todo ha estado cocinado y desmenuzado a mi destino como he querido, tal vez nada haya sido cierto, pero que importa?, me lo hice creer así y así me lo llevo tergiversado, pero mío. He tenido tantas cosas “mías” y luego estaré tan sola dentro de mi soledad y del vacio que no se ve, de lo que no se ve, pero que yo veo y me baño con el todas las mañanas y todas las tardes si decido salir a la lluvia. Haber querido creer ha servido de armazón a todo este teatro donde soy la bella, mi belleza quedara tirada como algo que nunca debió haber sucedido, porque nunca lo supe aunque las gentes me adornaban en sus ojos, aunque las manos inmóviles fueran tersas largas, como las mañanas, inmóviles en mis ojos lánguidos, perdidos en un ruido lento y suave.

Más allá del vacio, más allá de la pared, dentro de la pared, dentro del vacio, mas allá de la mirada caída, sostuve una creencia, la voz firme de la calma, la risa alocada de la que vive. Sostuve una creencia: el creo que si, el te creo, la constancia de la creencia que vive, vive en la muerte de la que estuvo viva, pero creí porque sí, aunque se me arrojaban los fuegos artificiales de las verdades a la cara, aunque en el espeso decir, el liquido de la mentira fuera la carnada, pero creí porque sí y jódete, fui feliz por mi…


Agujero Negro...

Agujero negro,
Donde caigo
El próximo paso fuera ,
vacío profuso,
Hondo,
Regalar la muerte, difícil acto de bondad
Para cualquier ser humano.
La ventana abierta
La puerta abierta
Y no entra corriendo la tempestad
Y recoge los pedazos de carne
Dispersos.
La venda esta puesta en los ojos que ven,
La palabra esta sellada con la tela metalica
De quien no aparece.
Amo. Amo con las manos y los muslos.
He tenido lo que no esperaba,
Y ahora me lo paso por el cuerpo como lluvia,
Vive rondandome, tranquilo.
Me ronda la sien
Y la nuca.
Amo. Oliendo a cadáver,
Un “sign” gigante cruza la calle: “CERRADA”.
Sin llave, perdida.
Amo, sola con ella
Con los escombros que interrumpen el camino,
Nuestra fosa…
Escarbada con los dedos.


(Maria Antonia Segarra)

Hay Cerdos Con Alas En Las Tribunas...

Hay cerdos con alas en las tribunas,
trajes de moda y maletín plateado.
Gargantas de hierro y malolientes.
Habla alto quien poco o nada tiene que decir.
Y un grito de ignorancia desde el balcón,
Y la perdida razón azota a los ineptos.
Risa de sabios aleja el mal augurio del zoológico municipal.

(Maria Antonia Segarra)

Pablito...

Cuando tus manos salen,
y amor, hacia las mías,
qué me traen volando?
Por qué se detuvieron en mi boca,
de pronto,
por qué las reconozco
como si entonces antes,
las hubiera tocado,
como si antes de ser
hubieran recorrido
mi frente, mi cintura?
Su suavidad venía
volando sobre el tiempo,
sobre el mar, sobre el humo,
sobre la primavera,
y cuando tú pusiste
tus manos en mi pecho,
reconocí esas alas
de paloma dorada,
reconocí esa greda
y ese color de trigo.
Los años de mi vida
yo caminé buscándolas.
Subí las escaleras,
crucé los arrecifes,
me llevaron los trenes,
las aguas me trajeron,
y en la piel de las uvas
me pareció tocarte.
La madera de pronto
me trajo tu contacto,
la almendra me anunciaba
tu suavidad secreta,
hasta que se cerraron
tus manos en mi pecho
y allí como dos alas
terminaron su viaje.

...

Calma de ojos oblicuos,
La aceptación del destino que nos fue…
Detrás los miedos acusantes y los escondites
Iluminados,
Con el temblor de labios cuando besan
Con todo este universo adyacente y aprobador
Y el otoño absoluto.
El rincón de los pensamientos negros,
Donde se acepta la vida en condiciones:
En la partida del agua,
En el reseco óleo de nuestras voces,
Allí el comienzo del sol
Y la capa mojada
El vacio, el perdón,
Tú no pasas por mí en el valor
Yo no sé la ocurrencia del día
Y el temblor de los labios que se besan
Beso y razones de ser en labios ausentes
No, no se
No, no quiero
La herida se roza con los dedos cansados
Pero alcanza la bendita luz, cicatriz de tus manos,
Alma que vaga entre dos,
Sumida,
El zumbido es un eco.
Tu cuerpo: sombra desnuda,
Cerca un destino promisorio,
Cerca un relato sin final y sin comienzo,
Una letra a medio escribir cuando hay que salir,
huir del día que aparece erguido y destructor.
El beso cotidiano se endurece,
Y voy tejiendo en el abecedario tus silencios.
Tu: el borde de vida
Incesante como los perros solos en la noche
Una luna hervida en la llama del lenguaje inventado,
Pero estoy en las plantas, descalza, azuzando colores,
Oliendo a incienso entre las piernas,
Amenazando a la muerte ,
Y el ave ha dejado sus ojos con hambre, mecido,
Vuelo ciego y sin temor.
Las ruinas están ya lejos,
El paso agudo del que vive se detiene de frente
Y son sus ojos,
Es la mente revolcada en un montón de cenizas.
Ha parido la estéril en el camino…


...

Está?
No, no está
Siente?
No le veo sentir.
Se habrá refugiado en alguna tumba abierta,
de esas que se olvidan desoladas,
al borde de cualquier hueco.
Oigo que acercan los grillos,
estan arriba.
Yo estoy aquí abajo.
Algunos pasos los confundo
con los brotes amarillos.
Desde aquí escucho como se agrietan
los edificios viejos de la ciudad.
Escucho tantas cosas aquí!
El oido pegado a la madera,
un crujir interno, constante,
como que algo se está deshaciendo
continuamente.
Creo que tengo los ojos cerrados,
no importa,
es tan poco lo que puedo ver...
Pero escucho,
escucho las voces de los borrachos,
los gritos de los niños hambrientos,
las mujeres embarazadas que van a parir,
ronda de enfermos, paralíticos.
Ellos están un poco como yo:
olvidados.
Quiero fumar,
pero no tengo labios
y mi lengua esta podrida.
Aquí los gusanos corren como el silencio,
me acarician la piel que ya hiede.
No oigo la lluvia
pero huelo la humedad,
se filtra en un derrame lento.
Ah martirio...
Estar muerta y viviendo.

(Maria Antonia Segarra)

Trampas Del Olvido...

El tiempo trajo la señal, el tiempo ha pasado, como en todos los árboles, como en todos los caminos, el tiempo pasó en los niños, pasó el tiempo en los sueños, el olvido regado en las habitaciones, el tiempo hizo de los pasos… abismos, pasó en las tardes cuando se retiraban las manos del mar....



Manual De Combate

dijeron que Céline era un nazi
dijeron que Pound era un fascista
dijeron que Hamsun era un nazi y un fascista.
pusieron a Dostoievsky frente a un pelotón
de fusilamiento
y mataron a Lorca
le dieron electroshocks a Hemingway
(y vos sabés que se pegó un tiro)
y echaron a Villon de la ciudad (París)
y Mayakovsky
desilusionado con el régimen
y luego de una pelea de enamorados,
bueno,
también se pegó un tiro.
Chatterton se tomó veneno de ratas
y funcionó
y algunos dicen que Malcom Lowry se murió
ahogado en su propio vómito
borracho.
Crane se tiró a las hélices
del barco o a los tiburones.

El sol de Harry Crosby era negro.
Berryman prefirió el puente.
Plath no encendió el horno.

Séneca se cortó las muñecas en la
bañera (es la mejor manera:
en agua tibia)
Thomas y Behan se emborracharon
hasta morir y
hay muchos más.
¿y vos querés ser un
escritor?

es esa clase de guerra:
la creación mata,
muchos se vuelven locos,
algunos pierden el rumbo y
no lo pueden hacer
nunca más.
algunos pocos llegan a viejo.
algunos pocos hacen plata.
algunos se mueren de hambre (como Vallejo).
es esa clase de guerra:
bajas por todas partes.

está bien, adelante
hacelo
pero cuando te ataquen
por el lado que no ves
no me vengas con
remordimientos.

ahora me voy a fumar un cigarrillo
en la bañera
y luego me voy a ir a
dormir

(Buko)